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domingo, 4 de diciembre de 2011

No hay SER, hay NADA. Puro Nihilismo post-Sartre




No hay Self.

Todo se remite a los antojos de los dichos de la moda. En un pasado las sociedades se decian que llevaban los preceptos de la religion, luego de la moral, hoy...por el consumo. Agentes imperantes dueños de las joyas del consumo operan en el mercado tentantonos y dictando nuestro habito del SER. Ontologicamente, hoy somos en relacion a lo que consumimos.

Tal producto te acerca la felicidad, este otro te "permite" disfrutar de ser joven, el otro te "condiciona" a que no seas viejo...tenes que consumir.

Existe una imagen diseñada por los gurus del consumo y de la fidelizacion de que es lo que hay que ser y consumir. La presión social, antiguamente asociada a la moral, ha pasado al mercado, quien dicta los patrones de conductas tipicos del hombre "ideal" y exitoso. El ontos del hombre, se limita a que tanto asume el rol ante los nuevos mandatos del "consumo". La moral antes, a traves del control social ejercia este papel. Las sociedades a traves de la iglesia o sus organizaciones intermedias dictaban el "esta bien o esta mal" de la socieda...hoy no.

Quien mas consume es mas evolucionado, quien es moderno, o sea quien consume de todo un poco, es "el hombre ideal".

Las marcas, las corporaciones, el monetarismo, la reserva federal, los bancos y sus tentadores productos no estan en tela de juego; son intocables. Las religiones si, la etica si. nos mofamos burlandonos de los errores de los estados, la iglesia, las organizaciones tradicionales; pero NADIE SE META CON LAS SUPER CONTROLADORAS TIRANIAS Y DICTADURAS DE LAS MARCAS.

La alienacion a la que estamos llegando es la locura. Estamos siendo presos y serviles del imaginario, sin lo simbolico (la palabra como acto individual genuino, y que involucra al ser).

Somos ratas de laboratorio, buenos laboratorios con grandes ganancias con ratas que son muy barata pero que son totalmente funcionales al consumo. No somos ser. Somos consumidores, somos clientes.

La saturacion de ofertas tentadoras y accesibles nos crea el estado de seres absolutos...si tenemos esto o aquello podemos todo. Operamos en nuestro mundo con esta premisa y manipulamos en torno a ella. Competimos, nos desalmamos, perdemos la sensibilidad, dejamos nuestra familia de lado salvo que ellos sean tambien consumidores. matamos por esta condicion de seres perfectos viviendo en un mundo "perfecto". Eso es el fin del ser en tanto que ser con el otro (Sartre, Ortega y Gaset, Levinas, etc.). despojados de toda conciencia del otro somos seres egoistas capaz de cualquier cosa con tal de satisfacer los impulsos onanistas del nuevo "ontos consumidor" el hombre nuevo...matariamos por no dejar de serlos.

El fin del mundo no es tal. El fin del mundo es el fin del hombre. el fin del hombre es el rechazo de su ser antropologico y todo lo que lo constituyo como antropologia cultural. El fin del hombre es la muerta del "Ontos" del ser per se, que se desnuda ante los dictamenes de la etica, la moral, la religion, etc., o que se subleva ante ellas. pero ante el consumo, las marcas, los dueños de la moneda, los medios...nadie se subleva...es el por que si.

Ese es el fin del hombre, la alienacion extrema. El ser para el otro "producto" que mañana desaparecera, y nosotros mirando la caverna, a ver si atisba un rayo de luz que se mueve.

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