
Esto pasó la semana pasada, salió pobremente en algunos medios, pero si en los medios independientes de la Internet: Kissinger afronta protestas en evento en Nueva York
El ex Secretario de Estado Henry Kissinger afrontó protestas el martes en un evento público en Nueva York. Una coalición de grupos progresistas organizó la protesta para pedir el arresto de Kissinger por crímenes de guerra. El activista Richard Marini fue expulsado del evento tras intentar efectuar un arresto ciudadano contra Kissinger.
Marini dijo: “Cuando se paró en el escenario yo me puse de pie e intenté ponerlo bajo arresto ciudadano por el asesinato de civiles inocentes en Camboya, Vietnam, Chile, Irak, en el este de Pakistán, en Timor Oriental, y la lista continúa. Dije que había sido declarado culpable de crímenes de guerra y lo estaba arrestando”.
Me encantó. Siento alegría y orgullo por Marini. Estoy seguro que el también, por más que haya sido golpeado y detenido la alegría que como ciudadano debió sentir al arrestar a un criminal de guerra habrá sido inmensa. Me imagino los días siguientes al levantarse y acordarse se mataría de risas al pensar en eso. Yo lo haría.
Subyace bajo todo esto un tema mucho más oscuro y vedado. La condición de bueno o malo que, a traves de ciertos filósofos contemporáneos detrás de los poderes, nos presenta la “moral” por medio del control social.
No es tan complicado y no requiere mayor descripción, es solo cuestión de hacer un pequeño juego mental en base a ciertos hechos y nos vamos a dar cuenta.
Los poderosos atacan a quienes siembran el terror y la muerte. Lo damos por hecho. Es la lucha contra el terrorismo y la barbarie, simple. Ahora, pongamos algunas cosas en la balanza, despojémonos de ciertos preconceptos y empecemos a cambiar el orden de ciertas palabras y vemos a que llegamos.
No precisamos mucha inteligencia para entender quiénes son los poderosos, imperios, etc. todos lo sabemos. Veamos desde las “colonizaciones” en adelante, el sometimiento de los pueblos “barbaros”, originales, los indios, los negros, moros, etc. Los imperios, los poderosos acabaron con todos, millones y millones de seres humanos asesinados como ratas y despojados de su identidad, cultura, riquezas y sus tierras. Nunca se podrá saber de cuantos millones de muertos estamos hablando, y no importa, porque desde le visión de los poderosos, que validan todo en nombre de la civilización y quienes escriben la historia, tanto da que sean cien millones o mil. Eso es irrelevante.
Vengamos un poco más acá en la historia. Los poderosos siguen siendo los mismos, otros tiempos y otras metas por conquistar. Centro América, Turquía, los kurdos, Camboya, Vietnam, Congo, Sudáfrica, Ruanda, Argelia, Corea del Norte, Manchuria, Palestina, Bosnia, etc. Incluyo a los judíos, aunque luego ellos, ya siendo el estado de Israel, pasaron a la categoría de los poderosos y colonizadores, a la categoría de estado criminal, como los demás que acá llamo imperio o simplemente los poderosos, no importa mucho el detalle. Lo sabemos.
Por otro lado el orden de los pueblos citados arriba no importa, hay de hecho un terrible anacronismo si nos referenciamos en el tiempo. No importa. Nuevamente, quien más quien menos sabe al menos algo de la historia y puede darse cuenta de los muchos muertos que todo eso representó. Pero, nuevamente, cuántos son: diez millones, cien millones? Que importa. Los poderosos tomaron lo que quisieron, mataron como quisieron, hicieron que se maten entre ellos mismos dando armas a ambos bandos, no interviniendo en terribles guerras civiles porque simplemente no les importaba (Tutsis contra Hutus, dos millones de muertos a machetazos), dando parejo incluso más de una vez un mismo pueblo desde diferentes bandos (los Kurdos, por ejemplo, los liquidaron los turcos, los ingleses, los Iraquíes, varias veces, con armas terribles que provenían del mismo bando, de la misma mano que domina todo: el poder. Muchos vimos fotos de madres kurdas abrazadas a sus hijos a la puerta de sus casas muertos como ratas. No importa, los medios no lo cuentan. Todo es guerra contra el terror y por la democracia. Guerra por la paz. Todo vale.
No preciso más que estas citas desordenas e incompletas para que nos pongamos a jugar con el enunciado que hice más arriba y que seguro estamos de acuerdo de su validez en tanto que existe de facto.
Los poderosos atacan a quienes siembran el terror y la muerte. El poder ataca al terrorismo.
Juguemos con esto, pensemos en la historia y en los pequeños casos que mencione arriba…
El poder siembra el terror y la muerte. El poder es el terrorismo. Lo que llamamos “terrorismo” es una pobre respuesta de pueblos masacrados ante la mamá de los terroristas (el poder), que es la guerra por la paz y la democracia. Como quedan las cosas ahora?
Preguntan después del 11S a Noam Chomsky (a quien le vienen a preguntar!) que debería hacer Estados Unidos para detener el terrorismo? Al instante, y como dando todo por sentado Chomsky respondió: dejar de cometer actos terroristas! Obviamente lo echaron del foro al cual asistía.
Volvamos al tipo que mencioné arriba, Kissinger. Como pocos en el mundo y en la historia, este tipo tiene una enorme habilidad de diseñar, preparar y armar una masacre y asesinatos masivos. En occidente lo llamamos guerra. Kissinger es, entre otros, el papá de las guerras de Vietnam y al rededores. Murieron millones, cuantos? No importa, son el enemigo. Solo están contados los soldados americanos. No fue la única guerra que parió este tipo.
Ahora quiero ir al meollo de la cuestión, al tuétano. Que hace que de todo lo que vimos arriba, para la “moral” occidental algunas cosas sean buenas y otras malas?
Quienes son los buenos y quienes los malos? Siempre, la historia enseña, los poderosos son los buenos. Como pasa eso? Fue muy simpático G. Bush al decir “porque no nos quieren? A nosotros que somos tan buenos?”. Muy bueno. Pocas cosas tan agriamente chistosas como esa escuche en mi vida.
El tema es simple y mejor sea que lo aceptemos y acatemos. El poder es siempre bueno, puede hacer lo que quiere. Quien no apoya eso es el enemigo, el malo. Esto viene de la filosofía neoliberal de comienzos del siglo pasado sobre la cual se crea la agenda política de los poderosos. Quien no está con el poder es el enemigo.
Un ejemplito, de la época de la guerra del señor Kissinger contra Vietnam. Leí en un libro de Chomsky que en la década del 60, en un museo o biblioteca muy prestigiosa de Estados Unidos, se hicieron maquetas sobre las batallas y las victorias americanas. Una de esas representaciones era una pequeña aldea agrícola vietnamita, con hombres, mujeres y niños haciendo sus quehaceres diarios. Niños de las escuelas iban a esa muestra como actividad didáctica y parte de esa actividad era “jugar”, con soldaditos americanos, a matar a los muñequitos de la aldea. Un grupo reducido de madres se opuso a eso y organizó una pequeña manifestación en contra de ese tipo de actividades “educativas” para sus chicos. Fueron detenidas, como corresponde, y en los principales medios salió la noticia que estas madres fueron detenidas por estar en contra de los Estados Unidos y a favor del comunismo.
Esto es control y no macana, diseñar a conveniencia del poder que es bueno y que es malo. Y, bajo esa misma conveniencia, establecer por qué lo malo es malo y esto es muy simple. El poder es bueno, el que no apoya eso o no está de acuerdo es malo, o terrorista o subversivo, lo que sea, pero no está bien y te puede ir muy mal. Esto aplica a personas, sociedades, organizaciones o países. Con migo y mis métodos, o en mi contra.
Marini, pobre, es de los malos y fue detenido. Kissinger (Alfred Heinz es su verdadero nombre) sigue recibiendo reconocimientos y ahora que recuerdo recibió el premio Nobel de la Paz en 1973.
Según la ONU cualquier ciudadano del mundo puede hacer un arresto ciudadano a quien sea considerado asesino de guerra o de lesa humanidad.
Si ven alguno avísenme. Voy con el cinto en la mano.
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