Datos personales

Mi foto
Buenos Aires, Argentina
Google

martes 14 de agosto de 2007

Cuando damos por sentado algo, cometemos un error: DAR ALGO POR SENTADO.

Pensamos que las cosas son de cierto modo, que tienen cierto ENTE que dan categoría de eternos o universales como SER.

Cuando damos algo por sentado, nos equivocanos.

La vida, tarde o tenprano, nos enseña esto.

Tengo tal o cual cosa, tengo esto o aquello, mentira: no compramos nada a furuto, nos aferramos, por el inmediatismo, a lo que tenemos.

Pero, que pasa cuando álgo que damos por sentado, por seguro se nos va el en agua de Heráclito? lloramos y hechamos la cupa al destino.

El destino es el berjel de los débiles. no hay destino, hay providencia; y lo que uno hace por su vida. Incluso para asumir las perdidas.

Nadie compro nada a futuro, aunque así lo creyamos. No tenemos nada asegurado.

En este blog hablo de la Metafora del Péndulo. Pienso, el movimiento de torsión libre es tan simple así? o lo riguen nuestros usos y costumbres. Lo mediato no debería opacar o diluir en nuestra actitud lo realmente importamte, pero suele pasar.

Pasamos tanto tiempo dando importancia a cosas, que a la postre, no nos ofreceran nada. Sin embargo, a las cosas , fantasias, sueños, no le damos importancias o las pateamos hacia el campo de las vanalidades del inconciente.

Cuanto tardaremos en entender que la vida es igual a 1. O sea vida=1. resto= 0

El la metáfora del péndulo aventuro que el nihililismo es el movimiento que nos remite (por un tipo inercia) a lo inmediato, a las inmediateces.

Hoy pienso que el nihilismo, LA NADA, es justamente ese moviliemto libre del péndulo.

Deberiamos saber y aprender lo que es realmente trascendente e importante, para no caer el la inercia...ESO ES LA NADA.

Lo trascendente nos nos llegará, creo, en algún estado del movimiento pendular. Lo trascendente es CONTRUCCION, es DISEÑO, es ACTITUD. Es pensar, que más allá de las inmediateces, existe un coraje y una valentía forzosamente oculta, que nos muestra (aunque no podamos verlo, a veces) que somos EL DESTINO. Somos lo que hacemos.

Esa debería ser nuestra vida.

Eso es la trascendencia.

Eso es el SER para TRASCENDER.

No EL SER Y LA NADA.

Es SER algo, QUE QUEDA.