
Por ahí se me ocurre que duemiendo pueden dejar de existir...
que una mañana me levanto y....ya no estan.
Ojalá fuese asi, ojalá pareciese como si fue solo un mal sueño.
Un sabor amargo que remite a resaca pero que sabemos que se va...
Pero no, siguen ahi...Son un reflujo repugnante con sabor a pasado y resentimiento,
generacion del resentimiento, el revanchismo y la venganza.
A veces me imagino que no existen, lo desearía...pero no.
Nilda no duerme...elucubra, pergénia.
Como cumplir con los designios del Norte?
Como dejar nuestros cielos abiertos a las aguilas?
Nilda no duerme mirando al cielo...
Hasta parece que el mundo fuese de ellos y todo girase en torno a ellos...
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